Pasos de gigante en Nido
Queremos aprovechar esta última carta para reflexionar sobre todos los progresos que han hecho vuestros pequeños a lo largo del último año. Algunos llegaron a Nido gateando y ahora dan sus primeros pasos con seguridad. Otros empezaron balbuceando y ahora dicen sus primeras palabras. Además de los grandes avances en el movimiento y la comunicación, también se les han inculcado los valores fundamentales de la educación Montessori.
En Nido enseñamos a los niños los fundamentos del método Montessori, que les acompañarán a lo largo de toda su trayectoria académica. Les hemos acompañado en su primera experiencia en un entorno escolar, ayudándoles a adaptarse y a crecer con confianza y seguridad. Nos encanta ver lo felices y a gusto que se sienten los niños en el entorno de Nido. Una primera experiencia escolar positiva y alegre contribuye a sentar unas bases sólidas para el aprendizaje futuro, y su primer año en BMS ha sido todo un éxito.
Los niños pequeños son como pequeños científicos: aprenden explorando y comprobando cómo funcionan las cosas mediante el método de prueba y error. La mayoría de los alumnos de Nido llegaron con muchas ganas de descubrir su entorno a través del movimiento y las experiencias sensoriales. Han desarrollado su concentración, coordinación e independencia, aprendiendo a trabajar con materiales sobre las alfombras, a llevar bandejas con cuidado y a participar de forma activa en las actividades. A medida que mejoran sus habilidades lingüísticas, también lo hace su capacidad para comunicar sus necesidades e intereses, y para utilizar las manos para manipular los materiales.
Estamos muy orgullosos de nuestros pequeños de Nido y de todo lo que han logrado este año. Se han adaptado a las rutinas diarias y a las prácticas Montessori, como trabajar de forma independiente, respetar a los demás y turnarse para utilizar los materiales. Han asumido pequeñas responsabilidades en el cuidado de sí mismos y de su entorno, como prepararse un tentempié cuando tienen hambre o recoger cuando terminan una actividad. Estos hábitos fomentan la independencia, la confianza y el respeto, cualidades que les seguirán beneficiando a lo largo de sus vidas.

