Discurso de fin de año de Julianna
*Este discurso lo pronunció Julianna, la nueva directora del colegio, en la fiesta de fin de curso de 2026.*
Buenas tardes a todos: Antes de nada, me gustaría dar las gracias a Abi. Dirigir un colegio no es tarea fácil, y gran parte del trabajo de una directora se lleva a cabo discretamente entre bastidores. Abi ha dedicado mucho de su tiempo, energía y cariño a BMS, poniendo siempre a los alumnos en el centro de cada decisión y cada conversación, y apoyando a toda la comunidad con gran delicadeza. Cualquiera que haya trabajado con ella conoce la profundidad de su compromiso con este colegio. Abi, gracias por todo lo que has aportado a BMS. Te deseamos toda la felicidad del mundo en esta nueva etapa.
Como muchos de vosotros sabéis, a partir de septiembre asumiré el cargo de director del colegio. Me siento muy honrado por ello y soy muy consciente de la responsabilidad que conlleva.
BMS ha sido una parte muy importante de mi vida durante los últimos tres años. Aquí he crecido como educadora, he aprendido junto a compañeros muy comprometidos y he tenido el privilegio de conocer a tantos niños y familias maravillosos. Me siento muy agradecida de poder continuar este camino en un colegio donde el niño es, de verdad, el centro de todo.
Una de las cosas que más valoro del entorno Montessori es la forma en que vemos a los niños: no como personas a las que moldeamos, sino como individuos a los que observamos, apoyamos y en los que confiamos.
Ese mismo principio se aplica tanto en casa como en el colegio. Se trata de una colaboración basada en la confianza y el respeto hacia el niño. Confianza en que nuestra comunicación se basa en la observación, en que siempre nos centramos en el desarrollo del niño y en que, incluso en los momentos difíciles, trabajamos juntos.
Durante mi estancia en BMS, he aprendido muchísimo de los propios niños.
Me habéis enseñado a ser paciente y humilde. Nos recordáis cada día que sois capaces de muchas cosas, y a menudo nos sorprende lo que sois capaces de hacer.
Lo que hace especial a BMS es su gente: niños curiosos e independientes, un personal que observa y orienta, y familias que confían en este camino y nos acompañan en él.
De cara al futuro, me siento muy optimista respecto al futuro de BMS, no porque todo sea perfecto, sino porque los cimientos son sólidos: la confianza, el respeto por el niño y la convicción compartida en su potencial.
Espero poder reforzar el vínculo entre el hogar y el colegio, y garantizar que la comunicación siga siendo abierta, respetuosa y basada en el entendimiento mutuo.
Lo más importante es que cada niño siga sintiéndose valorado, que se confíe en él y que se le apoye.
Gracias por vuestra confianza y por hacer de BMS una comunidad Montessori tan especial.

