Una noche especial para nuestros alumnos de primaria que se gradúan
El 11 de junio, nuestros alumnos de 7.º curso disfrutaron de una de las tradiciones más esperadas de su último año en el Programa de Primaria Montessori: una noche especial en el colegio y una salida después de clase que compartieron todos juntos antes de la graduación.
Este año, nuestros nueve graduados disfrutaron de una velada maravillosa en compañía de Fedra y Nuria. Tras salir de clase a las 16:30, el grupo se dirigió a la bolera y sala de juegos de Pedralbes para pasar una tarde de diversión y competición amistosa. Todos se esforzaron al máximo en las pistas de bolos, ¡y algunos alumnos incluso consiguieron impresionantes strikes! Y lo más importante: el ambiente estuvo lleno de ánimo, con ambos equipos animándose mutuamente y celebrando los éxitos de los demás.
De vuelta en el colegio, aún nos quedaban muchas ganas de jugar un rato más mientras esperábamos a que llegaran unas deliciosas pizzas. A medida que avanzaba la noche, los niños prepararon sus sacos de dormir y almohadas y se acomodaron para disfrutar de una acogedora noche de cine. Como era de esperar, la emoción de pasar la noche en el colegio hizo que les costara conciliar el sueño, ¡y la hora de acostarse se alargó hasta bien pasada la medianoche!
A la mañana siguiente, los niños se despertaron con un delicioso desayuno preparado por nuestras cocineras del colegio, Loida y Elodie. Fue una forma maravillosa de empezar el día y poner el broche final a la experiencia.
La salida al boliche y las pizzas se financiaron gracias al esfuerzo de los propios niños, gracias a las ventas de pasteles que organizaron en los centros de Pomaret y Esperança durante las semanas anteriores. Su iniciativa, responsabilidad y trabajo en equipo contribuyeron a que esta celebración fuera posible.
Uno de los momentos más destacados de la velada fue ver lo solidarios, cariñosos y amables que eran los niños entre ellos. Ahora que se preparan para pasar a nuestro Programa para Adolescentes el año que viene, experiencias como esta les ayudan a fortalecer sus relaciones y a profundizar su sentido de pertenencia al grupo. Está claro que ya están empezando a asumir juntos esta nueva etapa de su trayectoria.
Como educadores Montessori, a menudo hablamos de la importancia de la comunidad, la colaboración y el desarrollo de la independencia. Esta velada especial fue un hermoso reflejo de estos tres aspectos. Estamos increíblemente orgullosos de este grupo de graduados y agradecidos por haber compartido con ellos una experiencia tan memorable. Les deseamos todo lo mejor en sus próximos pasos y en su camino hacia convertirse en jóvenes capaces, reflexivos y compasivos.

